La que parece ser la más importante obra de su género publicada en el
país en mucho tiempo, acaba de ser aportada por el Banco de Reservas a la
cultura nacional. La publicación de "Vida Musical en Santo Domingo'' se
produce luego de que el Consejo de Directores de esa institución bancaria
acogiera con beneplácito la iniciativa de su administrador general, doctor
Roberto Saladín, para la edición de una obra que "ubica en su momento
histórico el nacimiento de organismos generadores de la actividad musical,
tales como la Dirección General de Bellas Artes, la Orquesta Sinfónica
Nacional, el Conservatorio Nacional de Música (y Declamación), el Coro
Nacional y el Teatro Nacional''. La edición es una contribución valiosa del
Banco de Reservas con las políticas definidas por el Presidente Dr. Leonel
Fernández Reyna al crear el Consejo Presidencial de Cultura, y tiene
consonancia "con los esfuerzos del Presidente en pos de exaltar todos los
valores de nuestra historia y muy especialmente de nuestra cultura".
Por lo demás, este libro testimonia la sensibilidad del doctor Saladín
para aportar al robustecimiento del desarrollo cultural del país, con lo cual
participa del pensamiento del gran pensador que afirmara que "la cultura es
lo único que queda cuando no queda
nada''. De "Vida Musical en Santo Domingo'' son autores los investigadores
Arístides Incháustegui y Blanca Delgado Malagón. Se dedicaron ellos,
durante varios años en el Archivo General de la Nación, Biblioteca Nacional,
Sala República Dominicana de la Biblioteca de la Universidad Autónoma de
Santo Domingo, archivos de la Orquesta Sinfónica Nacional y colecciones
privadas, a la búsqueda, recopilación y catalogación del material que
compone el libro.
Los señores Incháustegui y Delgado Malagón se declaran incorporados a "la
labor de rescate de nuestro pasado musical con una intención inicialmente
informativa que busca crear conciencia entre los dominicanos acerca de la
necesidad de conocer y preservar las realizaciones del pasado a la hora de
enfrentar los retos de lo porvenir''.
"Vida Musical en Santo Domingo" será editada en dos tomos que abarcarán
el período 1940-1996. El primer tomo, 509 páginas, va desde 1940 hasta el
1965, y el segundo cubrirá el período 1966-1996. Un tercer volumen ha sido
anunciado por los señores Incháustegui y Delgado Malagón, el cual recogerá
"la protohistoria del arte musical en Santo Domingo desde 1844 hasta 1939''.
En la presentación del libro dijo el doctor Saladín que el mismo
"recoge, con sentido de justicia, la destacada labor de instituciones
privadas de importante rol en el campo de la cultura musical'', entre las
cuales mencionó a Pro Arte Musical, Sociedad de Conciertos Daniel, Intarín,
Club de Música y Sociedad Pro Arte. Dijo también que el libro es en gran
medida un homenaje a Ninón Lapeiretta Pichardo, a quien calificó como "una
Mujer irrepetible en el ambiente musical dominicano, gracias a cuyos esfuerzos
titánicos y entusiasmo inagotable pudimos disfrutar por unos cinco lustros de
los más renombrados artistas de Europa y América Latina''.
Con esa labor de la señor Lapeiretta Pichardo, opina el
administrador general del Banco de Reservas, "quedaron rotas las barreras de
nuestra insularidad y fue colocado el nombre de República Dominicana en el
mapa de la cultura universal''. Pero además, en sus páginas queda constancia
"del aporte de algunos inmigrantes europeos, que plasmaron en el país su
huella indeleble en la música y en la crítica musical especializada, siempre
orientadora y edificante''.
Por cierto, al mencionar La inserción en este libro de una selección de
críticas musicales de diferentes momentos y firmas diversas, se señala la
afirmación de Enrique de Marchena en el sentido de que ese tipo de periodismo
tan especializado era materia prácticamente desconocida aquí, hasta la
llegada de los años cuarenta. Se entiende que esos años representan "uno de
los períodos más dinámicos de la vida musical dominicana''.
El contenido del primer tomo de "Vida Musical en Santo Domingo" ha sido
dividido en tres etapas: Nacen las instituciones 1940-1949; Período de
consolidación, 1950-1959 y La década trunca, 1960-1960. Uno de los méritos
del libro es del de que salva del olvido documentación de las presentaciones
más importantes de artistas nacionales y extranjeros que actuaron en los
escenarios nacionales en aquellos años, no solamente en la Capital, sino
además en Santiago, San Pedro de Macorís, San Cristóbal y Baní, por
ejemplo.
En sus páginas se conoce la actuación en el país de artistas que tenían
ya o que alcanzaron luego fama internacional, citándose a Andrés Segovia,
Jascha Heifetz, Leopoldo Stokowski, Yehudi Menuhín, Todd Dunca, Jesús María
Sanromá, Claudio Arrau, Adolfo Odnopossof, Nicanor Zabaleta, Leo Kreutz,
Alicia de la Rocha, Pablo Casals, las contraltos Grace Moore y Maria Anderson,
el Quinteto de viento de París y Los Niños Cantores de Viena.
"Vida Musical en Santo Domingo'' es un libro llamado a ser idónea fuente
de consulta. La impresión, de calidad muy buena, está ilustrada con
profusión de fotografías de compositores, directores, intérpretes,
orquestas, reproducción de programas de conciertos y recitales, y otras.